Tuesday, 15 Jun 2021

Advertencia de la OMS sobre la importancia de seguir vacunando

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La pandemia del COVID-19 es un claro ejemplo de cómo las enfermedades infecciosas pueden amenazar la vida y el bienestar de los humanos, pero también es un recordatorio de que existen otras enfermedades que se transmiten con facilidad y pueden ocasionar daños irreversibles, pero que gracias a los avances de la ciencia son prevenibles a través de la vacunación. El cierre de los servicios de inmunización durante la pandemia de COVID‑19 puede provocar un resurgimiento de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas seguras y eficaces, advirtió la Organización Mundial de la Salud en vísperas de la Semana Mundial de la Inmunización.

Hoy día el mundo se esfuerza por desarrollar nuevas terapias y una nueva vacuna contra el COVID‑19 a una velocidad récord, sin embargo, no debemos arriesgarnos a perder la batalla de proteger a todas las personas de todos los lugares frente a las enfermedades prevenibles mediante vacunación. Estas enfermedades volverán a atacar si no vacunamos. Datos de la Unicef revelan que cada año las vacunas salvan la vida de entre 2 y 3 millones de niños previniendo así enfermedades, discapacidad y muerte.
Actualmente existen otras enfermedades que gracias a la vacunación han podido mantenerse controladas como son la difteria, varicela, paperas, rotavirus, enfermedad neumocócica, tosferina, sarampión, Hib, rubéola, hepatitis A y B, influenza, tétanos y polio por mencionar algunas.

La efectividad de las vacunas contra la influenza también logró controlar la pandemia la H1N1 en el 2009. En ese entonces, la OMS decretó una emergencia de salud pública a nivel internacional y esta alerta – al igual que el caso del Covid-19- implicó en su momento la promoción de prácticas de higiene para evitar el contagio, el aislamiento de los enfermos identificados y el posterior desarrollo de la vacuna contra este virus pandémico. Sin embargo, aunque se han alcanzado grandes logros en materia de inmunización, no podemos bajar la guardia.

Si no se mantienen las tasas de inmunización óptimas —la llamada inmunidad colectiva—, las enfermedades prevenibles mediante vacunación volverán. Aunque las mejoras de la higiene, el saneamiento y la salubridad del agua ayudan a protegernos de las enfermedades infecciosas, muchas de ellas pueden propagarse independientemente de lo aseados que seamos. Sin vacunación, enfermedades que se han vuelto raras, como la tosferina, la poliomielitis o el sarampión, pueden reaparecer rápidamente”. Mientras dure la respuesta al COVID-19, los países deben actuar para proteger los servicios de inmunización, con el fin de seguir reduciendo al mínimo los brotes de enfermedades y las pérdidas de vidas señala la OMS.

Un claro ejemplo de esto, son los brotes de sarampión que se han registrado entre el 2019 y 2020, que de acuerdo la OMS, sugieren que las tasas de inmunización en algunas áreas han descendido por debajo de los niveles necesarios para prevenir la propagación de la enfermedad en las Américas. Cabe indicar que esta era una enfermedad que se consideraba eliminada en nuestra región desde el año 2002.De ahí que la OMS insiste en la importancia de continuar vacunando. “Si hay que suspender los servicios de inmunización, deben reprogramarse vacunaciones urgentes de puesta al día lo antes posible, dando prioridad a los colectivos de mayor riesgo”.

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