Sunday, 19 May 2024

Centro cultural rinde homenaje a los ancestros del Golfo de Guayaquil

 
 
   

 

DAL, es el primer Centro de Huellas Nativas que abrió sus puertas por primera vez el pasado fin de semana, su creación está inspirada en que sea una guía antropológica para el Golfo de Guayaquil y un homenaje a nuestros ancestros.
El Centro de Huellas Nativas DAL, se construyó para preservar y continuar el legado de 12000 años de la cultura litoralense ecuatoriana. Durante su discurso de inauguración, el gestor cultural Ramón Sonnenholzner, manifestó que “DAL es nuestra manera de evidenciar las huellas humanas enterradas en nuestro territorio, las huellas que dejamos en el presente y las que proyectamos como sombras vitales de nuestra existencia hacia el futuro”.

 

DAL cuenta con la exhibición de 30 piezas arqueológicas, una vasija de grandes dimensiones de la cultura Daule Tejar donada por Lili Pilataxi, esculturas contemporáneas, realidad aumentada, esculturas de las “Guardianas Místicas” a la entrada del centro, bóvedas arqueológicas pedagógicas de la prehistoria del litoral ecuatoriano: periodo de integración, periodo desarrollos regionales, periodo formativo y periodo precerámico.
El nombre del centro, hace referencia a un acróstico compuesto por los nombres D († Doménica Ossa) y a las maestras A (María Antonieta Funes) y L (Lili Pilataxi) que realizaron un valioso aporte para hacer de este centro realidad.

 

El centro ha sido diseñado gracias a la colaboración de los esposos Ángela Zambrano y Schubert Ganchozo, ellos manifestaron que “se diseñó el centro utilizando arquitectura Sonora. Está consagrado a la femeneidad y armonizado en la nota musical La menor. La forma recta que encuentra su fin en un semicírculo, fue inspirada en los templos ceremoniales de la cultura Manteño”.

 

Este nuevo centro cultural se integra a otros museos que se encuentran en Garza Roja Parque Cultural, formando así una exposición con diferentes temáticas en un solo lugar en un ambiente rodeado de naturaleza.
Adicionalmente, Sonnenholzner manifestó emocionado “agradezco a las manos de los Maestros de la escuela PHI de Garza Roja, orgullosamente noboleños y dauleños. A la familia Orrala de Valdivia, a los alfareros de La Pila manabita, por haber entregado su tarea con la misma pasión de vuestros antepasados, fundadores de Valdivia, los Chonos, los Huancavilcas, o los Manteños; que son las mismas manos de hace 6000 años, por lo tanto, autores autóctonos del arte precolombino”.

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