Wednesday, 17 Apr 2024

El cine como una herramienta educativa

 
 
   

 

¿Puede el cine cambiar nuestra comprensión de las enfermedades? Para el grupo de investigación de Biomedicina y Ambiente de la Universidad Técnica Particular de Loja, la respuesta es un rotundo sí. Mediante la utilización del cine como una herramienta educativa, esta iniciativa está ampliando los horizontes de estudiantes y docentes, permitiéndoles examinar el síndrome de Down desde una perspectiva más humanizada y contextualizada, desmantelando estereotipos y ofreciendo nuevas vías para la prevención y el tratamiento.

 

El cine ha logrado retratar los descubrimientos científicos con notable precisión y realismo. Para muchos, el cine ha sido su primera introducción a la investigación científica. El llamado séptimo arte se acerca a la ciencia para intentar mostrar los avances de esta de una manera rigurosa. Se ha convertido en una herramienta para divulgar el conocimiento a diversos públicos con lenguajes más accesibles, universales y, sobre todo, con relatos atractivos que despiertan emociones.

 

Con esta referencia del cine y su relación con la ciencia, el Grupo de Investigación de Biomedicina y Ambiente de la Universidad Técnica Particular de Loja, con su línea de investigación Cineducación de la Facultad de Ciencias de la Salud, plantea un proyecto de buena práctica docente, siendo uno de sus más recientes productos “Análisis de la cinematografía del Síndrome de Down” que, según Natalia Bailón, investigadora especialista en Ciencias Biomédicas, utilizan el cine como estrategia, herramienta o recurso lúdico y educativo para analizar, comprender y sensibilizar sobre el Síndrome de Down (SD).

 

Bailón agrega que el estudio de esta enfermedad la abordan desde la parte académica “con el objetivo de que los estudiantes reconozcan características fenotípicas, así como las pautas para investigar la enfermedad y entender qué provoca su incidencia”, parámetros que han guiado el análisis del SD para de esta forma distinguir las características farmacológicas y terapéuticas para orientar a un paciente.

 

Además, si bien las películas analizadas no abordan la parte científica como el fenotipo real de la enfermedad, muestran la “parte social y dramática de la enfermedad a través del relato, el cual es descrito y analizado por el estudiante”, asegura Bailón.
Las películas seleccionadas pertenecen tanto al género documental como de ficción. Tanto los actores como las cintas han recibido reconocimientos o han sido nominadas a premios en la industria cinematográfica. Existen producciones como el documental “Historia de Jan”, que permiten conocer detalles importantes del desarrollo durante la infancia: estas documentan el día a día de una persona con SD. El material cinematográfico refleja la incidencia actual del SD. Y un dato interesante que se proyecta en la trama es que un mayor número de varones son afectados con la enfermedad en relación con las mujeres.

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