Wednesday, 1 Feb 2023

El dolor neuropático localizado es una lesión o enfermedad del sistema nervioso

 
 
   

 

Las enfermedades metabólicas, como la diabetes y las infecciones virales, como el herpes zoster, son las causas más frecuentes del dolor neuropático, una enfermedad crónica caracterizada por el dolor desproporcionado y la extrema sensibilidad ante estímulos mínimos como el roce de la ropa o el tacto. El dolor neuropático es un tipo de dolor producto de una lesión o enfermedad del sistema nervioso.

 

El doctor, Mario Paz, especialista en manejo del dolor, explica que “A pesar de ser frecuente es poco conocido y difícil de identificar por parte del paciente, debido a que sus características son únicas”. El paciente lo refiere como un dolor tipo quemante, electrizante, punzante, sensación de hormigueo de gran intensidad; se acompaña de alteraciones sensoriales en el área dolorosa como: disminución, ausencia o aumento de todo tipo de sensación o dolor ante un estímulo no doloroso. “Las personas que viven con dolor neuropático ven afectada la calidad de su vida personal, familiar, social y laboral porque presentan ansiedad, irritabilidad, miedo, depresión e insomnio. Mientras que, para algunos pacientes puede llegar a ser incapacitante dependiendo de varios factores como localización, área, horario, periodicidad e intensidad”.

 

Se estima que 13 millones de latinoamericanos presentan dolor neuropático y de ellos, el 60% lo siente en un área no mayor a una hoja de papel tamaño A4, en estos casos se denomina dolor neuropático localizado y tiende a estar asociado a enfermedades que afectan el sistema nervioso somatosensorial como:
· Diabetes: alrededor del 30.4% de las consultas por dolor neuropático son asociadas a esta enfermedad y se estima que el 20% de los pacientes adultos con diabetes mellitus tipo 2 padecen dolor neuropático localizado, debido a que se lesionan progresivamente los nervios de dedos, pies y manos (neuropatía diabética).
· Herpes zoster: el 8.7% de las consultas por dolor neuropático provienen de pacientes que experimentan sensación de quemadura o corrientazo en la zona del torso donde antes se situó la lesión cutánea del herpes.
· Síndrome de dolor crónico posquirúrgico: se calcula que el 6.1% de las consultas por dolor neuropático son producto de cirugías como amputaciones, mastectomías o intervenciones en el tórax (toracotomía), que pueden afectar los nervios.
· Síndrome del túnel carpiano: el uso del celular, el mouse y otras actividades manuales pueden comprimir el nervio mediano (que atraviesa palma y muñeca). Esto produce en el paciente adormecimiento y calambre en los dedos.

 

En Ecuador los casos de DNL son frecuentes en la consulta de atención primaria (general y familiar), algunos llegan al médico especialista neurólogo o médico internista y unos pocos casos refractarios, es decir cuando la enfermedad no responde a un determinado tratamiento, se acude a la unidad del dolor, afirma el doctor Paz. Las claves para su tratamiento: diagnóstico en atención primaria y abordaje multidisciplinar. La Dra. Patricia Gómez, especialista en dolor y secretaria académica de la Federación Latinoamerciana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (FEDELAT) indica que el diagnóstico oportuno y el abordaje multidisciplinario del dolor neuropático localizado son fundamentales para evitar la cronificación del dolor y el daño nervioso permanente, por ello es necesario ampliar la formación en dolor crónico de los profesionales médicos y mejorar los sistemas públicos de salud, para que el diagnóstico del paciente pueda darse desde la atención primaria.

 

Al respecto, el Dr. Paz sostiene que en Ecuador, la evaluación y manejo del DNL en la atención primaria es un reto que requiere de fortalecimiento de la educación a los médicos, dándoles a conocer las últimas rutas a seguir luego del diagnóstico y que accedan oportunamente a opciones de tratamientos incluidos dentro del cuadro básico de medicamentos. “Asegurar una evaluación y seguimiento oportuno en el nivel primario, depende de un buen entrenamiento, así como de un tratamiento adecuado centrado en el paciente, que le brinde las opciones adecuadas y la referencia oportuna a una unidad especializada en dolor, en caso de ser necesario”, finaliza el especialista.

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