Día Mundial del Pie Equino Varo: Fundación Hermano Miguel y MiracleFeet impulsan diagnóstico temprano para prevenir discapacidad en Ecuador

En el marco del Día Mundial del Pie Equino Varo, que se conmemora cada 3 de junio, la Fundación Hermano Miguel y la organización internacional MiracleFeet hicieron un llamado a fortalecer el diagnóstico y tratamiento oportuno de esta condición congénita que afecta a uno de cada 800 recién nacidos en el mundo. En Ecuador, alrededor de 480 bebés nacen cada año con esta deformidad que provoca que uno o ambos pies estén girados hacia adentro y hacia abajo, dificultando la movilidad si no se atiende a tiempo.
Las organizaciones destacaron que el acceso temprano a la atención médica puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de los niños. Gracias a la alianza entre Fundación Hermano Miguel y MiracleFeet, desde 2013 más de 1.100 menores han recibido tratamiento gratuito y especializado en centros ubicados en Quito, Guayaquil, Cuenca, Esmeraldas, Portoviejo y Pastaza. Según María Lorena Suárez, coordinadora nacional del programa MiracleFeet en Ecuador, un diagnóstico oportuno permite evitar discapacidades y favorece el desarrollo integral de los pacientes.
El tratamiento se realiza mediante el método Ponseti, considerado el estándar internacional para corregir el pie equino varo sin necesidad de cirugías invasivas. Este procedimiento consiste en la colocación progresiva de yesos correctivos y el posterior uso de férulas ortopédicas durante el crecimiento. Especialistas señalan que, cuando el tratamiento inicia en los primeros meses de vida, más del 95 % de los niños logra caminar sin dolor ni limitaciones funcionales.
Como parte de su proyección para el período 2025-2026, Fundación Hermano Miguel y MiracleFeet prevén incorporar 175 nuevos pacientes, fortaleciendo además la capacitación médica y las campañas de detección temprana. Ambas organizaciones insistieron en que el pie equino varo es una condición tratable y que la intervención temprana resulta clave para prevenir discapacidad permanente, exclusión social y futuras limitaciones económicas, promoviendo así una mejor calidad de vida para cientos de familias ecuatorianas.

