Tuesday, 4 Aug 2026

Tecniseguros alerta sobre la importancia de la prevención y los seguros ante el riesgo sísmico en Ecuador

 
 
   

 

Los recientes terremotos registrados en la región han vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la prevención ante desastres naturales y la protección financiera de familias y empresas. En un país como Ecuador, ubicado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, el riesgo sísmico continúa siendo una realidad permanente. De acuerdo con datos de organismos como la CEPAL, el Banco Mundial y la Secretaría de Gestión de Riesgos, eventos como los terremotos de Ambato (1949), 1987 y Manabí (2016) dejaron miles de víctimas y pérdidas económicas millonarias, mientras que la penetración de los seguros en el país sigue por debajo del promedio latinoamericano, evidenciando una amplia brecha en materia de protección.

 

Para Juan Diego Pazmiño, Gerente Nacional Técnico de Tecniseguros, la preparación debe comenzar mucho antes de que ocurra una emergencia. “Los desastres naturales nos recuerdan que la prevención no comienza cuando ocurre la emergencia. Empieza mucho antes, desde las decisiones que toman las familias y las empresas para proteger su patrimonio, su estabilidad financiera y su capacidad de recuperarse”, señaló el ejecutivo. Añadió que proteger una vivienda ya no es suficiente, sino que también es necesario resguardar la salud, la vida, los ingresos familiares y contar con planes de contingencia que permitan enfrentar cualquier eventualidad.

 

Los especialistas advierten que uno de los errores más frecuentes es creer que un desastre nunca ocurrirá. Por ello, recomiendan a las familias crear un fondo de emergencia equivalente a entre tres y seis meses de gastos, establecer rutas de evacuación y puntos de encuentro, preparar un kit de emergencia, proteger documentos importantes y revisar periódicamente las coberturas de seguros de hogar y vida. Según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el valor de las viviendas expuestas a desastres en Ecuador supera los USD 508.400 millones, mientras que las pérdidas acumuladas por eventos naturales entre 1981 y 2024 ascienden a USD 22.383 millones, cifras que reflejan la magnitud del riesgo.

 

En el ámbito empresarial, Tecniseguros destaca que los terremotos pueden provocar interrupciones operativas, afectar las cadenas de suministro y generar pérdidas económicas que van más allá de los daños materiales. En este sentido, Andrés Silva, CEO de Tecniseguros, afirmó que “una organización preparada no es aquella que evita completamente los riesgos, sino la que sabe cómo responder para reducir pérdidas y retomar su operación en el menor tiempo posible. La continuidad del negocio hoy forma parte de la estrategia empresarial”. Los expertos recomiendan desarrollar planes de continuidad, evaluar riesgos críticos, actualizar las coberturas de las pólizas y realizar simulacros periódicos para fortalecer la resiliencia de las organizaciones.

 

El crecimiento del mercado asegurador ecuatoriano refleja una mayor conciencia sobre la gestión del riesgo, aunque aún persisten importantes desafíos. Tecniseguros considera que fortalecer la cultura de prevención, impulsar la educación financiera y promover el acceso a mecanismos de protección serán claves para reducir el impacto económico de futuros desastres. La firma recalca que, aunque un seguro no evita un terremoto, sí puede marcar la diferencia para que familias y empresas logren recuperarse con mayor rapidez y protejan el patrimonio construido durante años.

 

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