Friday, 17 Apr 2026

Las caídas en adultos mayores pueden cambiar su vida en segundos

 
 
   

 

En el marco del Mes Internacional de las Personas Mayores, especialistas en traumatología alertan que las caídas representan la primera causa de lesiones y hospitalizaciones en adultos mayores, con consecuencias que van desde fracturas de cadera o muñeca hasta la pérdida de movilidad e independencia. En Ecuador, este problema cobra relevancia por el acelerado proceso de envejecimiento poblacional: actualmente, más del 13% de la población supera los 60 años.

 

Las caídas en adultos mayores no deben verse como un accidente menor; pueden cambiar la vida de una persona en segundos. Prevenirlas es clave para proteger la salud y preservar la autonomía”, explica el Dr. Andrés Goitia, especialista en Traumatología y Ortopedia y CEO de ArteMed.

 

Factores de riesgo frecuentes

✓Disminución de la fuerza muscular y problemas de equilibrio.

✓Osteoporosis y fragilidad ósea.

✓Enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.

✓Medicamentos que afectan la coordinación.

✓Ambientes inseguros: pisos resbaladizos, poca iluminación, ausencia de pasamanos.

 

El Dr. Andrés Goitia enfatiza que la mejor herramienta contra las caídas es la movilidad. Sugiere ejercicios simples, seguros y adaptados:

• Fortalecimiento muscular:

– Sentarse y levantarse de una silla 10 a 15 veces, 2 o 3 veces al día.

– Ejercicios con bandas elásticas para brazos y piernas.

• Equilibrio:

– Caminar en línea recta (como si se caminara sobre una cuerda imaginaria).

– Pararse en un solo pie con apoyo cercano, alternando ambas piernas.

• Flexibilidad:

Estiramientos suaves de cuello, espalda y piernas al levantarse y antes de dormir.

Movilidad de tobillos y muñecas para mejorar la coordinación.

• Marcha y confianza:

Caminatas diarias de 15 a 20 minutos, preferiblemente al aire libre.

Ejercicios de Tai Chi o yoga adaptado, que han demostrado reducir el riesgo de caídas.

 

Consejos prácticos de prevención

En el hogar: retirar alfombras sueltas, instalar pasamanos en baños y escaleras, mantener buena iluminación.

En la calle: usar zapatos cómodos y antideslizantes, caminar acompañado cuando sea posible, evitar superficies mojadas.

En la vida diaria: chequeos periódicos de visión y oído, buena alimentación rica en calcio y vitamina D, y revisión de medicamentos que puedan causar mareos o somnolencia.

Las caídas no son inevitables. Con ejercicio, prevención y acompañamiento familiar, es posible reducir significativamente los riesgos y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

 

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