Cómo cuidar la salud bucal de los niños y prevenir caries durante el año escolar

El regreso a clases también representa una oportunidad para retomar hábitos que favorecen la salud bucal infantil. Además de preparar uniformes y útiles escolares, especialistas recomiendan que los padres incluyan en la rutina diaria un kit de higiene dental con un cepillo adecuado para la edad del niño, crema dental con flúor, un estuche limpio y ventilado y, cuando sea indicado por el odontólogo, hilo dental. Mantener una correcta higiene ayuda a prevenir problemas que pueden afectar la alimentación, la concentración y el desempeño escolar.
Una adecuada rutina de cepillado dental debe realizarse al menos dos veces al día, especialmente después del desayuno y antes de dormir, utilizando crema dental con flúor, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Oclis González, odontólogo vocero de Sauber, señala que también es importante elegir un cepillo con cerdas suaves, adaptado al tamaño de la boca del niño, supervisar el cepillado en los más pequeños y reemplazar el cabezal cuando las cerdas presenten desgaste, generalmente cada tres meses o antes si es necesario.
La alimentación también desempeña un papel fundamental en la prevención de las caries infantiles. Los expertos aconsejan preparar loncheras con frutas, vegetales, lácteos y agua, limitando el consumo frecuente de golosinas, galletas y bebidas azucaradas. “No se trata de eliminar por completo los alimentos que disfrutan los niños, sino de evitar que el consumo de azúcar sea constante. Una lonchera equilibrada acompañada del consumo de agua y una adecuada rutina de cepillado contribuye a proteger su salud bucal durante la etapa escolar”, explicó González.
Tras las vacaciones, recuperar horarios de cepillado y realizar controles odontológicos periódicos permite detectar a tiempo cualquier problema dental y mantener una sonrisa saludable durante todo el año lectivo. Especialistas recomiendan que los padres estén atentos a señales como dolor, sensibilidad, molestias al masticar o cambios en la apariencia de los dientes, ya que una intervención oportuna ayuda a prevenir complicaciones y fortalece los hábitos de cuidado bucal desde la infancia.

