Tecnología y crianza: expertos alertan sobre el desafío de equilibrar pantallas y vínculos familiares

La tecnología se ha convertido en parte esencial de la vida cotidiana y también de la crianza moderna. Desde plataformas educativas hasta aplicaciones de consulta y entretenimiento, millones de familias utilizan herramientas digitales para acompañar el desarrollo de sus hijos en un entorno cada vez más conectado. Sin embargo, especialistas advierten sobre la importancia de encontrar un equilibrio entre el uso tecnológico y la interacción familiar.
Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), más del 67% de los hogares de América Latina cuenta con acceso a internet, mientras que UNICEF señala que uno de cada tres usuarios de internet en el mundo es menor de edad. Este crecimiento ha transformado la relación entre infancia, educación y tecnología, incorporando dispositivos móviles y contenidos digitales desde edades tempranas.
Universidad Internacional del Ecuador destaca que las herramientas digitales pueden convertirse en aliadas importantes para las familias. Marcela Venegas, coordinadora de Ingeniería en Sistemas de la institución, explica que el acceso inmediato a información especializada permite a los padres comprender mejor las etapas del desarrollo infantil, resolver dudas cotidianas y apoyar procesos emocionales y educativos de forma más informada.
No obstante, expertos también alertan sobre los riesgos de la sobreexposición a pantallas, especialmente cuando el uso de dispositivos reemplaza momentos de interacción directa dentro del hogar. Actividades como las comidas familiares o los espacios de conversación pueden verse afectadas por el uso excesivo de tecnología. Frente a este escenario, especialistas recomiendan establecer horarios, promover espacios libres de pantallas y fortalecer el juego físico y la comunicación, recordando que el principal desafío de la crianza actual no es eliminar la tecnología, sino evitar que sustituya los vínculos humanos esenciales durante la infancia.

