Monday, 26 Jul 2021

Las vacunas contribuyen a frenar el avance y variantes de la COVID-19

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Desde marzo de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Covid-19 como una pandemia, todos los países enfocaron sus esfuerzos en combatirla, prevenirla y buscar una vacuna que pueda frenar su transmisibilidad. En tiempo récord, la población pudo contar con diferentes vacunas. El objetivo de las estrategias de vacunación es alcanzar la inmunidad colectiva, es decir lograr un alto porcentaje de población “inmunizada-protegida”, para disminuir significativamente la probabilidad de transmisión del virus; lo esperado es contar con el 60% a 70% de población vacunada. Los virus cambian constantemente y el SARS-Cov-2 no es la excepción, por lo cual, las variaciones genéticas ocurren y dan lugar a la aparición de nuevas variantes que pueden tener características diferentes.

 

Actualmente, conocemos a la variante de Reino Unido, como Alfa; la de Sudáfrica como Beta y la India como Delta. Esta última genera mayor preocupación en las últimas semanas por su transmisibilidad más rápida. Desde la OMS se ha indicado que está presente en más de 104 países y que pronto será la cepa dominante en el mundo. La característica principal de esta variante es que se trasmite más rápido, por lo cual, se espera a corto plazo esté presente en todas las provincias del Ecuador. Al momento se ha identificado que las condiciones de transmisibilidad no soy exigentes, es decir requieren de menor tiempo para infectar, sobre todo en lugares cerrados, sin el debido distanciamiento y con personas que no respetan las medidas de protección; con un potencial incremento del número de casos, la saturación de hospitales y el posible retorno a medias de aislamiento.

 

Ante la aparición de esta variante, las estrategias masivas y rápidas de vacunación son prioridad. El Dr. Kléver Sáenz Flor, director médico y gerente de Calidad de Synlab Ecuador, realiza una comparación “El virus original tenía un índice de trasmisión (R0) de 2.5, es decir que por cada persona infectada se espera contagie a 2 o 3 personas más. Mientras que la variante Delta tiene un R0 de 6, es decir que por cada contagiado se esperan alrededor de 6 contagios adicionales”. También precisó que, si la variante Delta es predominante en un país, es necesario tener entre el 80% al 90% de esa población con las dosis completas de la vacuna.

 

Si los países no cuentan con programas de secuenciación genómica es difícil tener estadísticas reales relativas a las variantes circulantes del virus, por lo que es imprescindible continuar con los testeos masivos de pruebas PCR, medidas de protección y sobre todo acceder a recibir las vacunas, “La mejor vacuna es la que esté disponible”.

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