Se aperturó nuevo concepto residencial enfocado en el bienestar

Zenz Wellness Community abrió sus puertas y un nuevo capítulo: con intención, calma y propósito.
Entre estaciones de origami, caligrafía y meditación con cuencos tibetanos, los invitados descubrieron que el nuevo proyecto de la Promotora Inmobiliaria Proaño | Proaño trasciende el concepto tradicional de conjunto residencial. Zenz se revela como una filosofía de vida, un lugar donde bienestar, diseño y naturaleza se entrelazan en una propuesta integral.
Zenz Wellness Community es la más reciente apuesta de Proaño | Proaño. El proyecto combina arquitectura contemporánea, paisajismo, naturaleza y espacios destinados a la contemplación, integrando prácticas del bienestar oriental para diseñar un entorno que fomenta armonía, funcionalidad y conexión personal.
Ubicado en Cumbayá, a dos minutos de San Patricio, Zenz se levanta como el último oasis de casas de la zona para quienes buscan una vida más consciente.
Durante el evento, los invitados exploraron las casas modelo, donde la luz natural, los materiales de alta calidad y la distribución funcional conforman ambientes que transmiten calma. Las viviendas, cuidadosamente ambientadas, revelan una vida cotidiana orientada al bienestar, con interiores que equilibran privacidad y convivencia, espacios que se abren hacia la naturaleza y una estética que resalta la serenidad del diseño.
Para Joan Proaño, CEO de la Promotora Inmobiliaria Proaño | Proaño, Zenz representa una evolución en la forma de concebir la arquitectura, “Construir no solo es levantar estructuras, es diseñar entornos que inspiren a las personas a vivir mejor. Con Zenz damos un paso hacia una arquitectura más consciente, donde la belleza, la funcionalidad y la armonía acompañan el bienestar de quienes vivirán aquí”.
El proyecto se desarrolla sobre 2.5 hectáreas, de las cuales cerca del 45 % corresponde a áreas verdes permeables.
El corazón del proyecto son los 3.500 m² de áreas comunales inspirados en los cinco elementos de la filosofía japonesa, creando espacios que promueven la introspección, la conexión y la calma:
· Vacío, representado por la quebrada ecológica que bordea el proyecto, hogar de aves y vegetación nativa.
· Agua, una sala dedicada a la contemplación y al hidromasaje.
· Fuego, un espacio alrededor de una chimenea, pensado tanto para socializar como para la reflexión.
· Viento, un ambiente creado respetando un árbol existente, generando una transición fluida entre interior y exterior.
· Tierra, una sala con arena que promueve el contacto directo con el suelo.
Cada sala fue diseñada como un espacio para detenerse y reconectar, “La arquitectura debe ser capaz de sanar, de dar calma, de elevar la vida cotidiana. En Zenz diseñamos espacios que aporten equilibrio y paz”, finalizó Proaño.

